Deux Ex Machina

Llevo 5 minutos pensando como empezar a escribir esta entrada en mi blog, realmente nadie o casi nadie me lee aunque si es cierto que me alegro de leer mis propias palabras después de un determinado tiempo y, comprobar, que lo escribí sigue teniendo sentido para mi, en mi mente. Tengo muchas ideas, cosas que escribir, pero no encuentro el modo de expresarlas, aunque si sé de lo que quiero hablar: el Destino.

Según leí por internet, podemos decir que el destino es:

el poder sobrenatural que guía las vidas de cualquier ser de forma necesaria y a menudo es fatal. En la cultura occidental la mayoría de las religiones han creído en formas de destino, especialmente relacionada con la predestinación.

Si tomamos como cierta esa cita podríamos decir que todo en esta vida, tanto en el pasado como futuro, está decidido por lo tanto… no tenemos libre albedrío ni poder de decisión en ningún aspecto de nuestras vidas. Esto es algo en lo que pienso hace muchos años, algo que, cada vez que lo hago detenidamente sobre este tema y solo se me ocurren dos posibilidades:

  • El destino es una máquina y como tal que es, cumple su función hasta que quizás… ¿el mundo termine?. De aquí el título: “Dios es una máquina”. Sí, creo que a lo que adoran todas las religiones no es mas que el destino nombrado como “Dios”
  • Si existe el destino… ¿somos felices realmente cuando ocurre agún suceso bueno para nosotros o es algo que solo está para mantenernos en la linea de la lógica y la razón?

Sinceramente, los seres humanos, hombres y mujeres, nos preocupamos por el futuro lejano y los problemas que vendrán, en definitiva el destino, cuando en realidad lo que importa es el presente sin olvidar el futuro no lejano. Quiero decir que para qué dudar y entristecerse por el mañana cuando aun tienes horas del día a tus pies. ¿La idea del destino es la culpable de todas y la mayoría de las tristezas del ser humano? No dudo que si.

Es como si nos preocuparamos por el huracán que podría aparecer al otro lado mundo (a saber cuando y si es verdad esto que dicen) al mover las alas una mariposa delante de nuestros ojos. O como si debieramos preocuparnos porque a alguién le ocurriera una metastasis en alguna parte de su organismo y eso nos entristeciera.

Prefiero vivir en el presente, luchando día a día ya que es lo que vivo y recuerdo, no luchar por lo que vendrá. Prefiero cometer los errores hoy para no cometerlos mañana.

Espero que no haya sido un comedero de cabeza para quién lo lea y siempre estoy abierto a opiniones y críticas.

Comparte y Disfruta:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Blogplay
  • Add to favorites
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • MySpace
  • Netvibes
  • Ping.fm
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Twitter
  • email
  • Facebook
  • Live

Etiquetas: , ,

Un comentario en “Deux Ex Machina”

  1. Juanjo:
    21 Septiembre, 2009 a las 00:08

    Me parece bien que pienses que el destino no existe, y que si algo ha de pasar, que sea porque nosotros mismos hemos hecho que ocurra. Pero creo que confundes un par de cosas…

    No creo que lo que las personas llaman Dios sea una máquina. Lo que la religión busca en Dios es la capacidad de elección, la libertad. ¿Cómo te lo demuestro? Con otra pregunta… ¿existe el bien o el mal si solo existiera uno de los dos? ¿existiría libertad en otro caso? No. Por lo que, el destino, no es una máquina, ni Dios es posible que lo sea. El mundo se rige por la libertad, y por tanto, lo más probable es que pase lo improbable. Es imposible dar cabida a todas las variables que existen en el mundo.

    Lo mejor, es no comerse la cabeza demasiado, creo que no lleva a nada. La búsqueda de la felicidad por métodos empíricos, científícos o filosóficos no es un buen camino. Se ha de seguir el camino de la libertad.

    Pero ojo, se han escrito muchos libros sobre la libertad, y si hay algo que tengo claro es que no es “lo que me apetece hacer en este momento”. La libertad es la capacidad de hacer lo que más conviene en cada momento.

    Pero no nos obsesionemos con el tema felicidad-destino-libertad, porque no lleva más que a acabar medio majara.

Escribe un comentario